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La Seu (Catedral de Mallorca)

Monumento

La Catedral es el monumento más emblemático de Mallorca porque sintetiza perfectamente los últimos ocho siglos de su historia. La imagen de una gran nave sobre el mar domina la bahía de Palma, de forma atractiva y espectacular, sorprende a primera vista y suscita la curiosidad del visitante, y se transforma en icono del patrimonio histórico y espiritual de la isla.

Construida junto al Mediterráneo, la Catedral lidera un conjunto monumental que evoca las culturas que precedieron la conquista, el 31 de diciembre de 1229, de la Madina Mayurqa por parte de Jaime I, rey de Aragón y conde de Barcelona. El Conquistador, siguiendo la costumbre de la época, consagró la antigua mezquita a la Virgen María y preparó la construcción de un templo de nueva planta, acorde al estilo de la época.

Hay indicios documentales, a partir de 1230, relacionados con la obra de la Catedral.La construcción, tal como se conoce actualmente, comenzó por la Capilla Real, en torno al 1300, durante el reinado de Jaime II (1276-1311), primer monarca de la Corona de Mallorca. De esta forma se iniciaba el proyecto de catedral gótica que tuvo su esplendor constructivo durante los siglos XIV y XV. Durante los siglos XVII-XVIII, el interior del edificio recibió una gran influencia del barroco, sobre todo en forma de retablos, pinturas y esculturas marcadas por la espiritualidad postridentina, que coincidía con un período de esplendor económico y social de la Iglesia y de la sociedad mallorquinas. De esta época cabe destacar algunas piezas tan emblemáticas como el retablo del Corpus Christi, obra de Jaume Blanquer, el claustro y la nueva sala capitular. En 1902, con la finalidad de adaptar el espacio de la Catedral a las nuevas exigencias litúrgicas y pastorales, el obispo Pere Joan Campins encargó al arquitecto Antoni Gaudí la reforma del conjunto del templo. La intervención de Gaudí duró aproximadamente diez años (1904-1914). Las obras consistieron en la recuperación, ordenación y decoración del espacio de la nave central y de la Capilla Real (actualmente el altar mayor), básicamente con el traslado del coro, hasta el momento situado entre los tramos segundo y tercero de la nave, eliminación del retablo mayor gótico, realización del baldaquino del altar mayor, incorporación al presbiterio de la sede episcopal, iluminación del espacio a base de ventanales de cristal desprovistos de estos hasta el momento, luz artificial y candelabros, y elaboración de un amplio mobiliario litúrgico. Siguiendo La tónica de constante actualización del edificio, se invitó al artista Miquel Barceló a realizar una intervención en la Capilla del Santísimo. La intervención de Barceló, de arte contemporáneo, dedicada a la Eucaristía (multiplicación de los panes y los peces) se inauguró el 2 de febrero de 2007.